martes, 28 de julio de 2015

Georgia 25 julio 2015: vuelve la aventura



No he organizado un viaje más rápido en mi vida. No han pasado más de 10 días desde que me dieron la noticia de que voy a trabajar otra vez en educación (por consiguiente tendré ingresos cada mes)  para estar preparado física, mental y logísticamente para afrontar otra de las aventuras al más puro estilo TioCocoAventura.

Esta vez me engancho a 4 aventureros más en un viaje por la maravillosa Georgia, gran desconocida para muchos y perla del Cáucaso. Con la complicidad de estos 4 cicloaventureros voy a surcar las carreteras, caminos y senderos de un país entre Europa y Asia, con una cultura milenaria, una gastronomía que nos sacará los jugos gástricos como el perro de Paulov, una gente acogedora y hospitalaria, todo ello enmarcado en una naturaleza brutal, con montañas de 5000m, glaciares, ríos caudalosos y una vegetación  exuberante.

Salimos el 29 de julio para aterrizar en la capital Tiblisi de madrugada, estaremos juntos 16 días y luego me quedaré solo para explorar lo que reste por ver hasta al final del mes de agosto.

Tenemos un esbozo de la ruta que queremos hacer y dejamos a la improvisación todo lo demás en función de las circunstancias ajenas a nosotros (lluvia, rutas desconocidas, caminos inesperados, carreteras cortadas por corrimientos de tierra, imposibilidad de ciclar..)

Es la primera vez que TioCocoAventura va a viajar en bici acompañado de otros aventureros. Mis compañeros son avezados ciclistas, montañeros experimentados, grandes deportistas y yo soy “recién llegado a esto”, aprenderé mucho y disfrutaré de su curiosidad por la cultura y gastronomía.

Por fin vuelvo a cabalgar con las alforjas, cosa que me pone los pelos de punta tan solo con posar las yemas de los dedos en estas teclas gastadas de ordenador. Las sensaciones y emociones que me provoca viajar en bici es inigualable a cualquier otra experiencia. Aquí se conjuga viajar y deporte, transportado por el mejor medio para sentir el aire en tu cara, inundar tu pituitaria de los olores más intensos, oír el rumor de la naturaleza y contemplarla sin ningún pixel de haga de intermediario.

Os espero al otro lado de la pantalla

¡Qué me ha llevado a partir!