lunes, 26 de enero de 2015

PARTE DE LESIÓN: II



Sigo animado para recuperar la movilidad de la pierna izquierda tras un mes parón (29 diciembre 2014).
La rodilla evoluciona muy bien al bloqueo de movilidad del ligamento lateral interno, ya consigo andar sin molestias, la flexiono casi al 100% y estoy haciendo bicicleta estática.

El tobillo es el que me tiene más preocupado. La inflamación se ha reducido casi del todo. Los ligamentos están bien pero el trauma me ha provocado una fisura en la tibia que me hace cojear de dolor.
Una semana de observación para ver como evoluciona la fisura y comenzaremos la puesta a punto. 
Gracias a todos

domingo, 11 de enero de 2015

PARTE DE LESIÓN : I



PARTE DE LESIÓN I
El estado actual de mi rodilla y tobillo derecho me da esperanzas para una rápida y no muy dolorosa recuperación.
La rodilla izquierda tiene el ligamento interior parcialmente roto. Si algún día “tienes” que romperte un ligamento que sea este, eso dicen los fisioterapeutas. Un mal menor y si encima no está roto mejor. Además de un esguince en los ligamentos exteriores del tobillo izquierdo, algo raro porque normalmente, tobillo y rodilla están afectados por la mima cara (interior o exterior).
El ligamento roto a pegado mal a la rodilla, al dejar la pierna inmovilizada durante 10 días (error), lo que no me deja doblarla por completo. Por ahora llego hasta los 90o  y con mucho dolor. El tobillo no está muy afectado y tengo movilidad con dolor, el cual baja la inflamación cada día. Falta la evaluación de los ligamentos cruzados por no poder doblar la rodilla.
Cometí un gran error en el esquí que quizás me salvó para tener solo una rotura parcial de ligamentos. Antes de entrar en la nieve las botas de esquí tienen que estar muy bien cerradas y con el píe totalmente inmovilizado. Dejé las botas un poco flojas por comodidad y esa holgura creo que ha hecho que al retorcerse la rodilla, el tobillo cediera y no partiera todos los ligamentos.
Sigo recuperando, Gracias

sábado, 3 de enero de 2015

“Elige, ¿pista negra o pista roja?"



“Elige, ¿pista roja o pista negra?"
Comencé esta aventura vaciando mi furgoneta de “juguetes” innecesarios para aligerar peso y dejar espacio a mi compañera de viaje. Solo llevé lo necesario para la actividad en la montaña ya sea a pie o con esquís.

Como mi acompañante y yo tenemos la misma filosofía de viaje no programamos nada y dejamos que el viaje se desarrollara en función de lo que nos iba apeteciendo en cada momento. Como resultado de esta libertad programática hicimos una parada técnica en Madrid para tomarnos algo con unos amigos de María. Ambos, previo paso por la barra de los bares, terminamos por caminos diferentes. Ella continuó de bares y yo me di un paseo de 2 horas por las calles del centro de Madrid hasta la furgo admirando su arquitectura.

Retomamos la ruta con la resaca pertinente, que no era el mejor estado para afrontar lo que nos esperaba en los Pirineos nada más llegar. Llegamos de noche a las estribaciones de esas míticas montañas. Al parar en Bielsa, la caravana de esquiadores nos juntamos para pasar el complicado túnel de Bielsa, que comunica España y Francia. En ese momento apareció lo que tanto estábamos buscando, la nieve, pero irrumpió en el momento menos apropiado. Con la ayuda del quitanieves pasamos al lado francés sin poner las cadenas en las ruedas y sin ningún problema de tracción, la complicación vino después. El quitanieves no es un padre que te lleva a tu cama y te arropa para que no pases frío sino que está para ayudar en el tramo más complicado del puerto. Una vez que “papa” de deja solo en la carretera hay que poner cadenas y circular despacio sin pisar el freno. Con la ayuda experimentada de mi copiloto bajamos con las cadenas puestas sin problemas, hasta que la pendiente me obligaba a tocar el freno como si fuera una pompa de jabón. Esto finalmente provocó que en una fuerte pendiente la furgoneta se pusiera atravesada en la carretera, en dirección hacia la pared de roca con un final desastroso. Estaba en un estado de máxima atención y concentración, con tranquilidad pasmosa giré del volante al contrario de la dirección de bajada y esperé que poco a poco la furgo reestableciera su posición y así fue. Bajamos con algunos problemas hasta que el asfalto estaba libre de hielo ¡¡¡ufffff!!!! El resultado fue una contractura en la espalda de la tensión.

El ambiente era realmente gélido, temperaturas bajo cero, nieve por todos lados, placas de hielo en las carreteras y para rematar comienza a llover cuando llegamos a Saint Lary Soulan (Francia). La furgo en este caso se ha portado muy bien. Cuando en el exterior había -8oC, en el interior con la calefacción se llegaba a unos confortables 18o. El compartimento de las bombonas de gas no bajó de los 3oC, algo muy importante para poder mantener el gas en estado líquido. Por si las temperaturas bajaban más tengo una botella de propano que aguanta más temperaturas bajas.

Por fin, tras un día de preparación del material, compras y recopilación de información nos lanzamos a subir a la estación con nieve recién caída. -13oC nos esperaban a pie de estación, jamás hemos pasado tanto frío en la montaña, llegando incluso a los -18oC, en las zonas más altas y umbrías. Pasamos y buen día, a pesar no sentir los 10 dedos, bajamos todo tipo de pistas y todo por nieve sin pisar, todo un gustazo. Llegaba el momento de enfilar las últimas pistas y yo estaba medio tocado por una caída en la que clavé la nuca en la nieve con la matraca de cervicales. Me vi parado delante de una señal con dos flechas, una hacia a la
derecha pista roja y otra hacia la izquierda pista negra. Mi mente dudó en la elección pero finalmente tiré por la opción más difícil. Bajé, como normalmente hago en una pista negra, con mucha dificultad y paso a paso. En uno de los giros clavé el esquí en la nieve polvo y el peso de mi cuerpo hizo lo demás para retorcer la rodilla y sentir tres chasquidos en mi rodilla. Grité de dolor y miedo por ver como mi futuro se paraba en ese momento, se me iban desplomando todos mis proyectos como un cristal golpeado por una piedra. Supe en el mismo instante que de allí no salía sin ayuda médica, así que pedí la asistencia del camillero. Gracias a la ayuda de Marisol, que evito que descendiera más, un francés que me quitó los esquís, Esco que me dejó ropa y los demás que me apoyaron en ese momento tan duro la lesión no llegó a más.

Por ahora parece que tengo una rotura parcial del ligamento interno de la rodilla y un esguince de tobillo.  Estoy a la espera de la visita a mi fisio y de la realización de una resonancia magnética para confirmar el alcance de la lesión.

A pesar de que es la primera vez que tengo una lesión grave no se me han quitado las ganas de nieve, eso si, el esquí de montaña lo voy a dejar aparcado y lo voy a cambiar por el esquí de fondo que me atrae mucho más.

Doy las gracias a todos mis compañeros de viaje por las atenciones y cariño recibidos, sin ellos no se que hubiera pasado.

¡Qué me ha llevado a partir!