viernes, 28 de julio de 2017

19-07-2017 No dejo proyectos sin cerrar



Km día: 78 km
Recorrido: Granada, Quentar por la carretera Gr 3201, La Peza, Baños de Graena por Gr 4104, Purullena, Guadix, N-324, Gr-5104 Jeres del Marquesdo, Lanteira, Alquife, Calahorra
Me tuve que parar en Granada y refugiarme bajo un techo con aire acondicionado para poder sortear los 45o C. Cinco días de películas en pantalla grande, comidas con los amigos, reposo y un par de salidas con la bici fueron mis actividades.
Al ver que los partes meteorológicos iban mejorando, me fui planteando retomar la ruta, la cual la di por terminada, al no tener más ganas de pasar calor. ¡¡Donde digo digo, digo Diego!!
Estaba convencido de que el trayecto final hasta Almería, lo iba a hacer en coche dejando la bici en Granada, pero algo dentro de mi me decía que los proyectos hay que cerrarlos, si se pueden cerrar. Y eso hice, volví a montar las alforjas y a la carretera.
Para empezar y sin calentar me meto el puerto de Blancares (1290 m), este paso es una de las rutas más transitadas por los ciclistas granadinos. No tardaron en pasarme grupos que me mostraban sus ánimos (a lo granadino). También para mí es una carretera conocida, al haber vivido aquí varias etapas de mi vida y al ser la etapa final de una ruta de dos días que hacemos  todos los años con la bici de carretera.
A pesar de conocer al dedillo  cada curva no dejo de disfrutarlas como si fuera noruego. El ascenso al pantano, con las vistas a éste y la pared de caliza es espectacular. Un puerto no muy exigente que en nuestra ruta son los km finales de 140km totales. En la bajada hacia La Peza fui abrigado por la sombra de los árboles, un placer para la estación en la que estamos.
A medida que me acerco a Guadix el relieve va cambiando, la tierra se vuelve más roja y proliferan las casas cueva, construcción típica de la zona que el habitante local ha sabido sacarle partido.
Salgo del valle del rio Guadix y me dirijo a las faldas de Sierra Nevada, afrontando una carretera cuesta arriba que no me preocupaba mucho. LO que si me preocupaba era mi recuerdo de que había una larga recta desde Guadix hasta Jeres del Marquesado que acompañada de un viento fuerte la hace más temible que una puerto de 1ª (por lo menos para mi). Tan extenuante recta hizo que saltara la alarma en mi interior y comenzara a buscar alojamiento antes de lo previsto. Fui preguntando en tres pueblos y nada, la temporada estaba terminada. Todos me decían “en la Calahorra hay de todo”. Y hacia allí me dirigí para posar mis huesos a 2 km del comienzo del puerto de la Ragua. No quería dormir tan cerca de la subida, para poder hacer unos km de calentamiento antes de afrontar la cara norte del puerto, que tiene unas rampas muy duras. Este puerto me tenía preocupado por su pendiente y por su altura.
Procuré dormir y descansar todo lo que puede para estar lo más fresco.

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