domingo, 27 de enero de 2019

Daklha 2019 (Etapa 1): Conexión mágica

Pocas veces en la vida he hecho esto. Os cuento.
Mi proyecto inicial era salir en bici hacia el Este a principios de octubre 2018, viaje que he cancelado precisamente por no precipitarme. No he dejado el trabajo de profesor para estresarme por la preparación de un viaje. La fecha elegida era demasiado inminente, para dejar mi casa sin puesta a punto. El alquiler de mi propiedad va ser el negocio que va a financiar mis caprichitos viajeros. Además antes de poner el trasero en el sillín y no mirar atrás, tengo que cumplir algunos sueños y uno de estos sueños es este viaje. 
Pongo en marcha la máquina publicitaria para poner los dientes largos al personal (je,je) y busco algún compañero/a de viaje. Como es habitual me encontré por respuesta “ que vaaaa tío, tengo que trabajar”, eeeesa era mi respuesta hace años y aquí estoy. Casualmente, me acordé de una chica que encajaba perfectamente en el perfil para lanzar la furgoneta hacia el sur, hacia el desierto, hacia la aventura. Solo nos habíamos cruzado unos mensajes hace un año y tras mi irresistible oferta ella decidió meter las cometas (kite surf) en su furgoneta para iniciar la aventura juntos.
Viajar a un país complicado, como Marruecos, con alguien totalmente desconocido requiere de una dosis de valentía, otra de empatía y fundamentalmente muchas ganas de que todo salga bien. 
Con todos mis trastos en la furgoneta, me dispongo a conocer a mi compañera de viaje, con los nervios propios que da la incertidumbre. Ese mar de dudas se disipa nada más colocarnos frente a frente,  mirarnos a los ojos y reconocernos como lo que somos, viajeros (wanderlust)
Como por arte de magia fuimos sorteando los obstáculos iniciales como el paso “placentero” de la frontera, la elección de la ruta, las paradas,…sin ningún atisbo de conflicto.
Como un regalo del universo congeniamos en gustos, forma de ver la vida e incluso coincidimos en los malos tragos que la vida nos puso por delante para hacernos más fuertes.
Desde aquí os animo a ser valientes y a no dejaros amedrentar por el miedo, a confiar en vuestra intuición y sobre todo a lanzaros a cumplir los sueños, estos son los que os van a hacer sentir vivos.

viernes, 18 de enero de 2019

DAKLHA (Sahara Occidental) 2019 (Etapa cero): Preparativos

 Daklha
 Todos mis amigos windsurferos se han pasado al kite surf, dicen que es mucho mejor, que no tienes que comprarte una furgoneta para llevar el material, que navegas con un rango mayor de  viento, te diviertes igual o más que con el windsurf,…Yo siento que todavía tengo mucho que aprender de este maravilloso deporte y estilo de vida, por eso me voy a Daklha (Sahara Occidental).
Llevo años queriendo ir a pasar una temporada en este lugar de África, en donde las condiciones para hacer windsurf son excelentes. Viento casi todos los días, zona interior de agua plana y zona de mar abierto con olas, temperaturas constantes todo el año…¡ummm que caramelo! 
Descripción del lugar 
Población situada en la costa oeste de África, por debajo de las islas Canarias, coincidiendo con la línea paralela al ecuador del Trópico de Cáncer. Dista 2000km de Tánger, 1500km de Marrakech, 430km de la frontera con Mauritania y muy alejado de todo.
Acceso:
El acceso a Daklha puede ser por carretera o por aire. Las carreteras parecen que están asfaltadas y en buenas condiciones. La cuidad tiene aeropuerto internacional conectado con Casablanca y Tanger.
Cuidad:
Tiene una población de 80.000 habitantes, movimiento turístico alrededor del windsurf, surf, kitesurf y pesca. En ella podré comprar gas, comida y obtener agua para consumo. La obtención de energía eléctrica lo tengo cubierto con las horas de sol para las placas solares.
La mejor fecha para asegurar viento superior a fuerza 4 Beaufort es desde abril hasta septiembre con una probabilidad del 80% (cada 5 días 4 con viento). Las temperaturas son muy agradables debido a que el viento constante trae el fresco del océano, las medias son buenas para vivir en una furgoneta al sol. 
Agua potable 
¡Voy al desierto!, eso sabemos lo que significa, escasez de agua potable. Según la web http://www.dajla.org/ el acceso de agua potable para la población del Sahara Occidental es del 82%. Tengo dos opciones:
-Una de las posibilidades para potabilizar agua son las pastillas potabilizadoras, pero si tengo que potabilizar 100 litros cada 10 días por tres meses eso da 90 pastillas. Esto supone dos cajas de 50 pastillas con un coste total de 10€.
-Sodio Hipoclorito Sol. 5%. Un litro tiene un coste de 10,15€ y se puede encargar en la farmacia. La cantidad por cada litro lo tengo que preguntar en la farmacia pero si no recuerdo mal son dos gotas por litro. En el viaje a la India toda el agua que consumía pasaba por el filtro potabilizador Katadin, además le añadía sodio hipoclorito y no tuve problemas con las diarreas. 
Comida
No hay problemas con el abastecimiento de comida estando cerca de una población de 80.000 habitantes, lo que no se es cuanto me puede costar llenar el pequeño frigorífico de verduras y fruta. La información que me llega de gente que ha estado es que por 30€ puedes comer una mariscada en cualquier restaurante. No es mi intención comer en restaurantes aunque algún homenaje nos daremos. En Cádiz lleno el frigo por 20€ de verduras y fruta fresca. Llevaré acopio de cereales en grano, pastas y condimentos para una alimentación rica en vitamina B, fundamental para la actividad deportiva. La estimación es que los precios sean un 50% más baratos que en España excepto el alcohol.
Gas y gasoil
El gasoil está a 0,75€/litro, contando que estemos a 30km de la cuidad y viajemos un mínimo de tres veces para comprar víveres, eso supone 180km a 7€/100km.

El gas es lo que más me preocupa. No se cual es el tipo de botella que suministran ni el tipo de regulador. En la furgo llevo dos botellas de 13kg cubriendo el consumo de dos meses. La mejor opción es llevar de España las dos botellas llenas y comprar una para el último mes del viaje. Usando la regla de tres con el precio del gasoil la botella puede costar 8€ (está por confirmar).  

¡Qué me ha llevado a partir!