29 y 30 de julio 2015
Vuelo desde Madrid-Estambul-Tblisi
Desplazamiento en furgoneta Tblisi-Kutaisi
Vuelo desde Madrid-Estambul-Tblisi
Desplazamiento en furgoneta Tblisi-Kutaisi
Jamás
me hubiera imaginado que saldríamos 5 minutos más tarde de la hora
pactada. Esto es muy buena señal para empezar un viaje entre 5
aventureros, cada uno con sus manías y vicios adquiridos en multitud
de viajes por el mundo. Nada más empaquetarnos en el coche de Pedro,
dirección Madrid, nos dimos cuenta que iba a ser muy divertido, al
rebosar las conversaciones de comentarios con una ironía e ingenio
dignos de una chirigota del carnaval de Cádiz.
| Empaquetado de lujo |
Mi
viaje en avión fue terrorífico, estuve a punto de demandar a la
compañía Cocacola por darle esa pócima maligna a la niña del
asiento de al lado, que no dejó de saltar, gritar y dar patadas,
solo se calmó cuando los efectos de la bofetada de la madre le bajó
la cafeína a los pies, tras varias miradas de asesino por mi parte.
Nuestro
primer contacto con la gente local fue el taxista que nos acercó a
la casa. Ahí comprobamos como se conduce en Georgia. Por lo visto
eso de las líneas que separan los carriles es para centrar el coche
en su eje longitudinal, y el pie del acelerador lo bajan hasta que se
les hincha la planta. Hay que decir que conducen bien, que tienen
buenos reflejos y que no se cabrean porque los demás hagan
barbaridades con 4 ruedas y un volante.
El
idioma es harto complicado, por no decir imposible. Nos comunicamos
básicamente con una mezcla de ruso, polaco y serbio aderezado por
pinceladas de inglés, y por supuesto acompañado por una cantidad de
gestos, por la que nos ganaríamos la vida bastante bien como
intérprete de signos.
Mientras
mi compañeros iban a recoger sus bicis, rompimos una de las reglas
fundamentales del viaje, nunca separarnos. Como tenía adelantado
trabajo con la bici decidí irme por mi cuenta a cabalgar entre la
marabunta de coches, para buscar una botella de gas para cocinar.
¡Que locura de tráfico! Coches a una velocidad alucinante saliendo
por todos lados y sin parar en ningún paso de cebra. Tomé aire y me
metí en la corriente mirando con el rabillo del ojo todo lo que se
movía por detrás mía. Tras dos afeitados de la oreja izquierda, se
ve que no les gusta mi barba, decidí pasar a la acción y me cambié
de carril para circular en sentido contrario y así poder ver lo que
me venía por delante, ¡ACIERTO! Tomé el control de la situación y
los coches me respetaban sin premiar mis oídos con sus melódicas
bocinas.
| Lalo, jugador de Celta y Getafe |
Localizamos
un hostal gracias a un chico que conocimos en la furgoneta. Este se
ofreció a llevarnos, acomodarnos y cenó con nosotros a pesar de que
se desvió 20km de su ruta, otra muestra más de hospitalidad de esta
gente que no dejaré de recordar.
La
cena acentuó nuestro estado de trance viendo como la chamán (señora
regenta del hostal) comenzó a traer comida y más comida acompañada
de jarras de vino psicotrópico de la casa. Ese elixir, fue tumbando
una a una a nuestras veloces mentes que se enzarzaron en una
conversación digna de una coloquio de filósofos de la TVE 2 a las 4
de la mañana. Por fin, fuimos cayendo, uno a uno como plumas mecidas
por una brisa veraniega, a los mullidos colchones, para entrar en un
profundo sueño reparador que nos prepararía para la primera jornada
de bici.
P.D. Déjate llevar por la gente y confía en ellos, son muy hospitalarios sin dejar tu intuición para detectar a los timadores, que son pocos.
Esperando siguiente reportaje. Tan cansados estsis?
ResponderEliminarEsperando siguiente reportaje. Tan cansados estsis?
ResponderEliminarCocacola+ niño\a+ avión= desastre seguro
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAfeitaíto de oreja jajaja gasta cuidado chiquillo
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