jueves, 27 de julio de 2017

12-07-2017 Pongo la directa


Km día: 54km

Recorrido: Casabermeja, El Colmenar, Rio Gordo, bajada a embalse de la Viñuela, Ventas de Zafarraya

Es curioso como funciona el cuerpo y la mente. Después de la paliza del día anterior tendría que haberme levantado destrozado, pero como el viaje sigue la mente no deja que el cuerpo se relaje y mantiene el nivel de segregación de todas las sustancias necesarias para que la musculatura responda a esfuerzos.

Aun así, la ola de calor está ahí presente. Ya a las 9 de la mañana se nota que no ha refrescado por la noche y que la mañana es tibia. Ante este anuncio matutino y con las fuerzas justas recapacito sobre la ruta a seguir y me la planteo un poco más suave de lo normal. Dejo de inspeccionar carreteras perdidas, puertos apetecibles y tomo la directa para llegar a mi objetivo lo más pronto posible.

Voy bordeando el parque natural Montes de Málaga por el norte, con parsimonia y sin demora  pedaleo por estas carreteras que no dejan de subir y bajar, con el consiguiente desgaste muscular y mental. He aprendido a que no se me bloqueen las piernas con tanto sube y baja. Además para hacer más fácil la jornada compro un poco de fruta y llevo un litro de agua más. Este detalle es fundamental para ir aportando energía natural y sabrosa al cuerpo cuando lo necesita. Y el litro de agua extra, me deja tranquilo ante la incertidumbre de falta de fuentes en tan extremas condiciones climáticas.

Desde Casabermeja hasta el fondo del embalse de la Viñuela, el cómputo total de desniveles es negativo, esté sumatorio negativo finaliza en la parte sur del embalse para empezar a sumar subiendo el puerto de Zafarraya. Este paso al estar condimentado con un calor asfixiante, resultó un poco más complicado de lo normal. Buena carretera, con bastante tráfico de camiones, que hacen el paso de la Axarquía a la provincia de Granada. El final del puerto pasa entre dos pináculos calizos que si le pones un ojo, unas nubes oscuras y con el calor que estaba cayendo era Mordor.

No todo es sufrimiento, no me olvido que los paisajes son espectaculares, a pesar de que es verano, hace calor, hay sequía y el cambio climático, Andalucía es verde y dorada. No he dejado de ver verde y agua por el interior, por algo aquí han vivido culturas durante siglos y somos la huerta de Europa.

Una vez superada la puerta de Mordor, paso a la provincia de Granada y el acento de los habitantes cambia radicalmente, siendo muy reconocible al granadino por sus expresiones clásicas.

No me fue difícil encontrar para dormir, al ser una zona agrícola con una gran oferta de alojamiento barato, 20€/noche, y lo mejor es que el posadero me dijo que me tendría que tapar por la noche.

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