13
de agosto: 2015 Viajando solo
Km
día: 31,59 km
Tiempo
día: 1h 41m
Velocidad
media: 18,63 km/h
Velocidad
máxima: 47,25 km/h
Recorrido:
desde Kutaisi hacia el sur por la carretera nº 14 hasta Baghdati
Mientras
mis compañeros hacen la ultima excursión a la cueva Pegasus, yo
tenía tres misiones importantes para poder continuar solo: comprar
una cubierta trasera nueva, sacar dinero y configurar mi teléfono
para poder usar la tarjeta que compramos en común. Lo primero que
hice fue tomar la bici e ir al punto de información turística,
para que me informen de lo que hay en la cuidad y me den un plano
callejero. Sin esta información, puede ser una misión casi
imposible encontrar una tienda de repuestos para bicis, sin hablar un
idioma común.
Sacar
dinero fue fácil, configurar el teléfono me lo hizo la señorita en
donde compramos la tarjeta y me tuve que atravesar toda la cuidad
para encontrar una tienda con repuestos para bicis. Allí me hice
entender con dos mecánicos y salí con la cubierta puesta.
Justo
a la vuelta en hotel, me encuentro a mis compañeros saliendo para
tomar el tren, en media hora salían para Tblisi. Eso era buena
noticia, porque habían encontrado un tren a buena hora y mala porque
no me daba tiempo a pedirle a David las herramientas necesarias por
si tenía alguna avería importante, ¡espero tener la suerte de
siempre!
Despedida
rápida y miro al sol para orientarme y tomar dirección sur. Con un
par de preguntas encuentro la carretera que me interesaba y volvía a
viajar solo. Es curioso como me reconozco en esa situación. Como
siempre he viajado solo en bici, mi mente reconoce las sensaciones,
sabe como comportarse y no necesité adaptación alguna a la soledad.
Pongo
la directa hacía el pueblo que me marqué como objetivo final de la
jornada. Para salir de la cuidad me tuve que meter un tramo de
autovía, sin ningún problema por parte de los conductores, que me
respetaron en todo momento. Llegué a Baghdati a la hora de comer,
cogí una habitación en un hotelito y me fui a comer. Ahora no
consensuar que comer con mis amigos y le dije al cocinero que me
pusiera lo que el quisiese, llegándome a la mesa una sopa de carne
picante muy, muy rica que la saboree gustosamente.
Ahora
comienza otra forma de viajar. Normalmente lo que hago es tomar un
plano de la región, zona o país, comenzar por una punto interesante
y seguir las carreteras sin saber lo que voy a descubrir por delante,
sin mirar en internet las fotos de los lugares, solo dejando que la
información del mapa y mi intuición me lleve a los lugares. A
veces, la gente del lugar me recomienda tomar un desvío o ir a ver
algo, cosa que hago y yo haría lo mismo si un viajero viene por mi
zona y me pregunta. Lo que intento es salir de la autopista de
viajeros que la Lonley Planet crea, con sus recomendaciones y ver
zonas que realmente no están muy pisadas por los turistas. Ahí está
la gente más pura, la que no te ve como un euro con patas, la que se
interesa por ti, por lo que eres, ¡un viajero que le interesa su
país!
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