jueves, 13 de agosto de 2015

GEORGIA 3 de agosto 2015: Conducción extrema


3 agosto 2015: conducción extrema

Km día: 21,12 km

Tiempo día: 2h 41m

Velocidad media: 7,82 km/h

Velocidad máxima: 29,07 km/h

Recorrido: desde Tsana a Ushguli recorriendo la carretera secundaria nº 15


Toda la noche sin dormir, por el calor que hacía en la habitación, solo David se dio cuenta y abrió la puerta a media noche y pudimos dormir un tramo de la noche. Todos nos levantamos pensando en lo que teníamos por delante y lo que tendrían que soportar nuestras piernas, con muy pocos km de calentamiento. Desayunamos con toda la ropa que habíamos traído y nos pegamos al sillín para llevar la montura a una altura de 2800m, rodando con muchos kilos de más y sobre piedras. Todo el mundo nos dijo que tendíamos que empujar, bajados de la bici, por lo menos 4km, y eso es lo peor que le puedes decir a un cicloaventurero y todo el que ha realizado la ruta la ha hecho en el sentido contrario al nuestro por ser menos dura. Nosotros, aguerridos ciclistas y amantes de los retos, no nos arrugamos ante semejante desafío. Tomamos aire y
comenzamos a botar uno a uno, de piedra en piedra, demostrando una buena pericia en la conducción con alforjas. En el primer tramo complicado, todos pusimos el pie en tierra y comenzamos a padecer lo que estábamos esperando, al poco la pendiente se suavizó y repusimos nuestro trasero en el sillín, para apretar los dientes y tirar hacia arriba. A medida que el puerto iba subiendo, nuestra pericia, pundonor y orgullo fue aumentado para ir dejando metro a metro, tras de nosotros, la parte más baja. Lo hacíamos por tramos en donde además de lo complicado del terreno, las moscas te lo ponían aún más difícil. A duras penas conseguía espantar a las moscas y grabar alguna toma que otra de los bufidos que soltábamos por la boca. Conseguimos hacer casi todo el puerto sin bajarnos de la bici con el consiguiente abrazo final al coronarlo. ¡Toda una experiencia de equipo!

Bonita bajada, además de técnica para llegar a Ushguli con mi primer pinchazo. Las palabras textuales del chico que me vendió las cubiertas “ te puedo asegurar casi al 100% que no vas a pinchar” mi cara de sorpresa era de esperar. Además he ido muy pendiente de la trazada para no machacar con las piedras la cubierta trasera, que es la que pinchó. Decir que por la precipitación en la incorporación a este viaje no he vendido con las cubiertas más apropiadas para el tipo de terreno. Las que tengo son una híbridas entre asfalto y tierra, apropiadas para pistas sin tanta complicación técnica, lo que hace mucho más complicado la conducción por este tipo de terreno. ¡ UNA MEDALLITA PARA EL CAMPEÓN!

Terminamos de bajar y no aposentamos en una de las mejores pensiones en las que hemos estado. Barata y acogedora, con muy buena comida.

 Mis compañeros, aguerridos montañeros, se calzaron las botas y fueron a patear 14km
hasta la base de uno de los montañas más imponentes del Caucaso, el Shkara (5203m). Yo me quedé redactando las bitácoras y componiendo las fotos para que vosotros viváis todo esto lo más emocionante posible. A la vuelta la primera baja parcial del viaje, Pedro. Se resintió de su lesión de tobillo y bajó cojeando, pero no le impedía darnos repasos en la bici en algunos de los puertos de montaña. Para él, el viaje será de otra forma, a partir de ahora.Nuestro viaje combina bici con excursiones de pie, de ahí los días con poco km de recorrido.



En la pensión se nos bajaron los humos, al conocer a uno rusos, que iban igual que nosotros, cargados con sendas bicis, al contarnos que estuvieron dos días empujando la bici para superar un collado que nosotros descartamos, para no tener que sufrir como mulas. Nos dejaron a cuadros y a partir de entonces los rusos estuvieron en lo alto del pedestal, catalogándolos como gente muy dura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Qué me ha llevado a partir!