19-08-2011 SIERRA DE LOS FILABRES, LA SOLEDAD. María (Al)- Carboneras (Al)
Esta noche me ha costado tomar el sueño por unas hormigitas juguetonas que no se por donde se colaron dentro de la tienda. Así que por la mañana me levanté con unas cuantas picadura pero muy descansado después de la lucha con el viento del día anterior.
Como todas las mañanas me monto en la bici pero esta vez solo con una café en el estómago porque el camping no tiene cafetería y el pueblo estaba a 8km. Para mi sorpresa esos km iniciales me llevan a la altura máxima del día, paseando por las laderas de las montañas rodeado de pinos olorosos y verdes. Incluso me he puesto ropa de abrigo que me fue sobrando poco a poco.
Desayuno en el hogar del pensionista echando unas risas con los lugareños y tras intentar comunicarme con el camarero que parece que yo hablaba en ruso o es que estaba muy sordo. Con mi ración de cafeína y trigo bajé por los pueblos Velez Blanco y Velez Rubio buscando dos cámaras para la bici por si me pasaba lo de ayer. Si me quedo sin cámara en los Filabres lo puedo pasar mal. Sigo bajando hasta pasar al carretera general y me adentro en una zona bastante despoblada con unas carreteras muy bonitas y tranquilas. Estos son los lugares que yo venía a buscar, carreteras solitarias, donde se ve como se vivía hace años, de naturaleza bruta aunque domada por el humano. Tomo dirección Taberno por una de las dos opciones que tenía en el mapa y continuo subiendo y bajando por carreteras que no están desmontadas y terraplenadas. La ruta estaba salpicada de higueras, almendros y vides. En una de las paradas me comí varias brevas exquisitas.
Sigo bajando una tramo largo y me da el hambre mala, parando en una casa-tienda para comerme el bocadillo del día anterior que no estaba precisamente blando. En la casa le pedí a la señora si podía comerme el bocata a la sombra. Ella muy simpática me busco el mejor sitio, debajo de la higuera y tras desaparecer en su casa aparece con una baso de salmorejo exquisito, ¡que buena es la gente con los ciclistas! Me da por preguntar por que parte estaba de la carretera y me dice “muchacho estas muy perdido”, en una de las intersecciones tomé otra carretera que me desvió hacia el oeste tomando una carreterita aún más estrecha pero pasando por lugares muy dejados por el humano (me crucé con un solo coche). La equivocación me salio bien y continué bajando por una carretera paralela a la rambla en la que el agua estaba siempre presente en las acequias. Sigo bajando hasta Albox hasta los 250m de altitud y pensando “uf, tengo que subir hasta 1100m por los Filabres”. En vistas de lo que me esperaba paré en una fuente y cargue 4.5l de agua., a pesar de ser mucho peso adicional no me podía arriesgar por ser las 2 de la tarde. Sigo bajando un poco más y por fin puede localizar la carretera que me llevaba al puerto de la Virgen “¡¡la virgen que puerto!!”. Por suerte los primeros 8km los pasé por una carretera recién arreglada lo que me quitó muchas curvas y pendientes salvajes, todo esto en dirección Albanchez, pero al llegar al cruce de Códbar la carretera se estrechó como me imaginaba y empezó el puerto de verdad. Fueron unos 7km de rampas no muy fuertes pero con el intenso calor que hacía no paraba de beber agua por el chorreo constante de sudor. Me quité el casco, las gafas y me tiré una botella de agua en la cabeza. La carretera si que era solitaria y bonita, los montes suaves y secos. Aquí es donde te das cuenta de lo que ha merecido el día de hoy. Cuando llego al puerto, foto de rigor para la galería apretando el puño, no se veía el final del puerto por ningún lado.
Las vistas que se me pusieron delante eran alucinantes, una gran llanura calurosa, muy verde y flanqueadas por otras sierras al fondo. Comienzo a bajar un con mucha tranquilidad y precaución por lo cerradas de las curvas y la pendiente (4.44%). En las ultimas curvas me entró un poco de bajóncillo y me paré en Uleila del Campo a comer algo porque no sabía cuanto me quedaba para Carboneras.
Al bajar a la planicie llego otra vez mi amigo el levante pero esta vez más fuerte al estar más cerca del Cabo de Gata. En un principio no me quejé mucho pero cuando veía que no avanzaba ni en las cuesta abajo me puse a gritar como un loco para quitarme la tensión y coraje. Después miraba a los lados por si alguien me había escuchado. Sigo en dirección Sorbas, zona que ya conozco, y estaba temiendo lo que me iba a pasar en los puertos siguientes Los Molinos del Río Aguas, las pendientes me tumbaron físicamente y anímicamente pero conseguí ponerme el pequeño objetivo de llegar a la autovía y empezar de nuevo desde ese punto. Lo logré y ahí en viento paso a la espalda lo que me facilitó la llegada al cruce de la Venta del Pobre y...otro pinchazo. Yo me creía tocado por una barita mágica en eso de los pinchazo, ¡pues toma!. Me faltaban 18km que conozco a al dedillo por haber vivido y trabajado en esta carretera. Lo que no me acordaba era la dirección del viento y como no, en contra. Apreté los dientes y a una media de 25km/h, sudando por la humedad logré llegar a la casa de mis amigos completando una jornada record en km.
Me tiré en el suelo y mi colega me abasteció de cerveza. Una buena ducha y a comer pizza con los demás amigos.
En estos últimos km decidí que el siguiente día me lo pegaría de descanso en la playa comiendo hasta reventar todo lo que me pusieran por delante. Ha sino una bonita jornada, he disfrutado mucho y me tiene totalmente enganchado esto de viajar en bici.
En las crónicas os relato casi todo el tiempo la dureza de la bici en la carretera, lo que no os cuento mucho es lo mucho que disfruto, lo bonito de los paisajes, la gente que me anima.. Imagino que esto lo sabéis, sino aquí el tiococo no continuaría haciendo esto, pasando calor, dolores de piernas...todo tiene su parte buena y no tan buena.
A disfrutar de la vida y cumplir sueños.